martes, 24 de mayo de 2016

El país con más motoqueiros muertos

¿Quién hace infografías cuando está tekoreí? Yo.

Esto es terror



Por halloween, hice un dibujo con datos terroríficos. Pintado con la ayuda de mi hijo Pablito, que me dijo que no le gusta porque los monstruos están tristes.

FUENTES:
http://vivapy.wordpress.com/2012/04/25/un-millon-de-ninos-paraguayos-viven-en-estado-de-pobreza
http://internacional.elpais.com/internacional/2014/01/17/actualidad/1389986405_297271
http://www.abc.com.py/articulos/espeluznantes-cifras-del-progreso-del-microtrafico-de-drogas-en-paraguay-224401

Esto también hice hace mucho

El proceso de diseño en una agencia

Pictoline me hizo acordar a esto que hice hace muchísimo tiempo.

Ahora entiendo

Ahora que entiendo como funciona, ya puedo ser director de un diario?


Las ridiculeces de los manuales de marca

Por hoy



Estaba recordando cuando estaba en la primaria y los chicos ya empezaban a hablar de sexo. La típica era que había un gordito que decía que ya cogió, y todos sabíamos que era mentira. Pero igual le seguíamos la corriente y le preguntabamos cosas, porque era una excusa para hablar de ese tema que nos fascinaba. Y ya a esa "tierna" edad, parte de la diversión era observar a las chicas más grandes de la escuela y discutir riendo sobre quién era "fácil" o "positiva" y quién no. Sin ninguna pizca de evidencia, por supuesto.

Ya en ese momento llegué el razonamiento "tal vez si los varones tanto queremos tener sexo con las chicas, no sea una EXCELENTE idea burlarnos de ellas y hacerlas sentir mal cuando quieren lo mismo". O sea, va en contra de nuestros propios intereses. Es como si abrieses una tienda para ofrecer tu pilín y tu estrategia de marketing consiste en insultar a tu clientes.

Y desde entonces siempre me pareció ridícula la forma en que maltratamos a las mujeres por querer coger, o más bien "ser cogidas". Es algo que está tan integrado en nuestra cultura que usamos la palabra "cogerle" para referirnos a "ganarle" al otro. El equipo de fútbol que perdió es el "cogido", siempre el cogido es inferior al que coge. Y consideramos que ser gay es malo, pero lo que es REALMENTE malo es ser "el gay pasivo", el cogido. El pequeño sexismo en el corazón de la homofobia.

No intentamos ni por un segundo imaginarnos lo que debe ser arriesgarse a intimar con alguien que podría lastimarte fácilmente si quisiera, o dejarte para que lidies sola con un "souvenir" de por vida. Meternos tanto en los zapatos de una mujer podría llevar a que alguien nos acuse de querer usar tacos, lo cual, obviamente, es la peor verguenza que se podría sufrir.

Sería lindo que mañana, por el día de la mujer, no digamos "el mecánico me cogió" para decir que nos sobrefacturó. Digamos "el mecánico me cogió", exclusivamente si acabamos de tener una sesión de grasoso sexo con el tallerista. Tal vez eso ayude a que empecemos a darnos cuenta que no es de perdedor@s dejarse coger, sino un acto que requiere confianza y valentía.